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jueves, 3 de enero de 2013

Cold

Tú no callabas ni debajo del agua. Yo te contaba en los silencios todo lo que te quería decir, pero parecías no escucharme. Dices que no te presto atención...pero podría situar a ciegas cualquier lunar de tu cuerpo...Me pides que te hable, pero creo que las palabras arruinarían lo que los sentimientos me están diciendo. Es inefable. ¿Cómo explico que prefiero respirar el aire de tu boca? Y que de respirar, respiro tus suspiros. Que de ahogarme, me ahogo en tu retina. Que no hay libertad si no me encarcelas en tus labios...Que no quiero invierno sin el calor de tu espalda.

martes, 10 de julio de 2012

REALIDAD

Siempre que te llegan mensajes al móvil son de los mismos cretinos interesados que tardan tres o cuatro líneas en pedirte sexo. Un 'hola' para romper el hielo, el 'qué tal' o 'cómo estás' de cortesía, un par de cumplidos para fingir interés más allá del físico, y el ataque final para quedar. Y lo sabes. Y te duele. Y sigues quedando con la misma clase de gilipollas que odias, que se portan como unos cerdos contigo. Pero te gustan, aunque te hagan sentir mal sin quererlo, aunque no te sientas deseada, sino frágil, como el hielo en verano.
Dicen de ti que eres todo coraza. También dicen que eres fría y desgarradora. Cuentan que una vez quisiste a alguien, pero nadie cree en las leyendas que sueñan los dramaturgos. Dicen de tu corazón que es la piedra donde estaba clavada Excalibur.
Y tú sólo respondes con más enigmas. Y te vas para inyectarte en las venas una nueva dosis de realidad, mientras el resto se ata más fuerte la venda de los ojos, esperando que suene el móvil de nuevo para contestar con hora y lugar.

miércoles, 15 de febrero de 2012

15 de febrero.

No te quiero nada. Nada en absoluto. Ni si quiera un poco. Nada. Pero te recuerdo, recuerdo que existió ese día en el que te quería con locura, que sólo creía en tus ojos y en tu sonrisa, y me enamoro perdidamente de ese recuerdo (como lo estaba de ti).  Eras tú, tan perfecto a mis ojos y yo tan imbécil a ojos del resto por querer a un tío como tú...Y era una imbécil, porque por mucho que lloviera, por mucho que supiera que no era la única en tu cama, ahí seguía.
Y hoy, 15 de febrero, y ayer 14, y hace un mes, y todos los días desde que llovió por última vez para mí, me arrepiento de no haber luchado por ti. Porque no lo hice, porque dejé que estuvieras con todas las chicas que te apeteciera, porque dejé que pareciera no importarme. Recuerdo cómo me asustabas cuando hablabas de un futuro juntos. Recuerdo cómo me angustiaba el pensar que un día me levantaría y ya no estarías (porque lo sabía). Y recuerdo cómo fue en febrero cuando supe que iba a ser la última vez que te besaría. Recuerdo cómo llovió, y cómo me dolía saber que no volvería a conocer tus ojos mirándome de esa manera que me hacía saber que me querías.